playa de la malagueta malaga

Disfruta de la Semana Santa de Málaga con una de cal y otra de arena.

 

Ahora que llega la Semana Santa, son muchos los privilegiados que tienen unos días para poder viajar y disfrutar de estas vacaciones de muchas maneras diferentes. Quizás eres de a los que les encantan las procesiones, las bandas de música, el olor a incienso y estar en la calle hasta la madrugá; o puede que seas de los que prefieren irse a la playa a relajarse y tomarse una cervecita en un chiringuito. Sea como sea, podrás encontrar todo esto en Málaga, así que te propongo una de saeta y otra de boquerones para cada día de esta semana.

 

Domingo de Ramos

 

Lo primero que hay que saber es que en Málaga en las procesiones se portan los llamados tronos. Son enormes y se necesita a muchos portadores que lleven su gran peso. Es algo de lo que los malagueños se sienten muy orgullosos.

Este primer día, si no quieres madrugar mucho puedes irte a las doce del mediodía a la Alameda para ver la Pollinica (que representa la entrada de Jesús a Jerusalén encima de un burro). La Alameda es el centro neurálgico de la Semana Santa malagueña, por lo que prácticamente a cualquier hora del día te encontrarás con una procesión. Si no quieres que te pille intentando cruzar de calle (cosa casi imposible) decide bien qué quieres hacer antes de que aparezcan los nazarenos por el horizonte.

 

procesion malaga

 

 

Por la tarde, si quieres huir un poco del asunto y de la pelotonera siempre puedes ir a la zona de Fuente Olletas, cerca del Estadio de fútbol La Rosaleda hasta llegar al Obrador de Confitería Tejeros, centro de operaciones de las típicas locas malagueñas. Y no, no son mujeres sino estos pastelitos de hojaldre, crema y yema que durante esta semana presentan forma de capirote (si te pilla muy lejos, encontrarás locas en casi cualquier parte).

 

 

Lunes Santo

 

Es un buen día para hacer un poco de turismo. Por ejemplo, ir a ver la Catedral, la Alcazaba y el Teatro Romano. Después de comer y descansar siempre puedes ir a “visitar” la famosa taberna El Pimpi, bodega enfrente del Teatro Romano llena de barriles de vino firmados por muchísimos famosos (las paredes tienen una gran muestra de fotografías de personajes como Antonio Banderas, Pablo Alborán o Antonio Gala entre otros muchos), donde tomarte un buen vino dulce de Málaga, moscatel. La comida también está bien aunque no es de la más barata que puedas encontrar.

 

Para después de cenar, sobre las once y media de la noche, la calle Larios, calle principal comercial de la ciudad, estará abarrotada porque todo el mundo estará intentando ver el trono principal de la Semana Santa malagueña, que porta la figura de El Cautivo. Esto es más que devoción, de hecho es la procesión más larga de toda la semana, y si no me crees mira las caras de algunos lugareños.

 

 

Martes Santo

 

Quizás estés agotado de tanta procesión, o más que nada, de tanto bullicio. Puede ser un buen día para hacer un poco de vida autóctona. Puedes visitar el Mercado de Atarazanas, y tomarte a sus puertas unas tapitas acompañadas con una cerveza Victoria. Si no te fue suficiente el vino de la noche anterior, puedes acercarte, a unos pocos metros en la Alameda, a la Antigua Casa de Guardia y tomarte unos sorbos del famoso vino Pajarete.

 

malaga

 

 

A las diez de la noche sale la procesión de la Virgen de las Penas con un precioso manto elaborado con flores naturales que diseñan y confeccionan los jardineros del Ayuntamiento.

 

 

Miércoles Santo

 

Hay varios museos que tienes que visitar antes de que acabe la semana. Por la mañana puedes visitar, por ejemplo, el Museo del Automóvil en el edificio de la Antigua Tabacalera. Este museo alberga una colección de cientos de coches de todas las épocas, de los que el guía te comentará sus curiosidades, te enseñará su funcionamiento, o incluso te dejará montarte. El museo también contiene una colección de moda de Alta Costura que complementará tu visita. Lo recomiendo totalmente. Después puedes dar un paseo por el paseo Marítimo hasta volver a llegar al centro.

 

museo del automovil malaga

 

 

Tras descansar, y pasear por el Paseo del Parque puedes llegar hasta Muelle 1, visitar el Centro Pompidou y llegar hasta el Faro del Puerto, que en Málaga se llama La Farola.

Por la tarde hoy hay dos procesiones que no te puedes perder:

Una es la de la Virgen de La Paloma, llamada así porque en 1925 alguien arrojó flores y soltó unas palomas al paso de esta virgen y una de las palomas se posó en la mano de la imagen y permaneció allí todo el recorrido hasta su encierro en la Iglesia. Desde entonces la imagen lleva una paloma en la mano y se sueltan palomas a su paso por las calles de Málaga. Un lugar “privilegiado” para verla es la llamada Tribuna de los Pobres, unas escaleras a la entrada de Calle Carretería, que ya supongo que sabes por qué se le llama así.

La otra procesión imprescindible de esta jornada es la de Jesús El Rico, que podrás ver desde la Plaza del Obispo, frente a la Catedral, donde además será liberado un preso. Esto se debe a que en 1759, durante una epidemia de peste, los presos escaparon de la cárcel para sacar en procesión la imagen de Jesús El Rico. Terminado el desfile, volvieron al penal y la peste empezó a remitir.

 

 

Jueves Santo

 

En Málaga se para la vida porque llegan Los Legionarios, y todo el mundo (y muchas mujeres, la verdad sea dicha) se vuelve loco para poder verles llevar el trono, cantar su cancioncita o lanzar sus armas mientras van desfilando. Por eso, no te los puedes perder y tendrás que verlos en algún momento del día.

A las 10.30 llega al Puerto de Málaga el buque de la Armada, el más veterano en servicio, y desembarcará la Compañía de Honores del Tercio ‘D. Juan de Austria’, I de La Legión.

Más tarde, a las 12.00 trasladarán al Cristo de la Buena Muerte o Cristo de Mena (figura de Jesús que realmente reproduce la original de Pedro de Mena, destruida durante la Segunda República), hasta la casa hermandad, donde será colocado en su trono. En este momento los legionarios cantan el Novio de la Muerte tan esperado.

Por la tarde noche procesionará este trono, por lo que acabarás aprendiéndote sí o sí quién es el novio de la muerte. Puedes verla por ejemplo en Calle Carretería, por cambiar un poco.

 

 

Viernes Santo

 

Si aún no lo has hecho ya, tendrás que probar algún cascarúo. Hablo de esos limones que venden en puestos en la calle, con cáscara muy gruesa, que tras ser pelada deja a la vista la parte blanca junto a la pulpa. Ahora solo te queda echarle un poco de sal y para dentro (pero guarda el tequila eh).

La procesión que hoy no te puedes perder es la de la Servitas en calle Dos Aceras. Es diferente a todo lo demás que hayas visto, al menos en el sur de España. Se trata de un trono que porta una imagen de la virgen llorando, sin manto, sin palio, sin oro, sin luz, incluso sin sonido. Sí sí, sin sonido, hasta la gente se calla totalmente, por lo que todo resulta bastante lúgubre. Sin duda, es una experiencia que hay que vivir.

 

 

Sábado sabadete

 

No puedes irte de Málaga sin visitar el Castillo de Gibralfaro, subiendo por las escaleras hasta el mirador y sacar una foto del puerto y de toda Málaga. Luego puedes caminar por el Paseo de Reding viendo sus maravillosas mansiones, el Gran Hotel Miramar (recién reformado, en 1926 lo inauguró Alfonso XIII como Hotel Príncipe de Asturias) y volver por el Paseo Marítimo de la Playa de la Malagueta.

Para merendar este, y todos los días si me dieran a elegir, qué mejor que unas ricas torrijas, dulce típico de la Semana Santa.

 

 

Domingo de Resurrección

 

Resurrección más bien tuya, porque a estas alturas tienes que estar ya más que muerto de tanto andar, pero si quieres ver al Cristo Resucitado tienes que dirigirte a la Alameda a las doce de la mañana. Aquí se reúnen todos los nazarenos de las diferentes cofradías.

Para rematar el viaje nada mejor que con una cerveza y unas tapas en un chiringuito. Y qué mejor que una fritura malagueña con jureles, gambas, boquerones, calamares, calamaritos y todo lo que te echen. Ah, y que no se te olvide pedirte al menos un par de espetos de sardinas.

 

espetos malaga

 

Después de una semana así de intensa te habrás convertido en todo un boquerón (así se llama coloquialmente a los malagueños), impregnado de la cultura, tradiciones, y sobre todo, comida típica de la mejor Semana Santa de España (al menos tú di que es mejor que la de Sevilla, si no no podrás sobrevivir, ya luego tú piensa lo que quieras). Feliz vuelta a casa y hasta el año que viene.

  1. – La Semana Santa de Sevilla también es maravillosa 😉

 

 

Este artículo ha sido realizado por Cristina. Si quieres leer más artículos como estos puedes hacerlo en su blog Imanes y Postales

 

 

 

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