Los hutongs de Pekín: qué son, cuáles visitar y cómo recorrerlos


Última actualización: 22/06/2026 a las 08:07

Si la Ciudad Prohibida y la Gran Muralla son la cara imperial de Pekín, los hutongs son su alma cotidiana. Estos callejones estrechos, que en algunos tramos apenas tienen dos metros de ancho, llevan aquí desde la época de la dinastía Yuan y han sido el escenario de la vida pekinesesa durante siglos. Perderse por ellos sin mapa fijo, escuchar el ruido de los patios interiores y pararse a desayunar donde desayunan los vecinos de toda la vida es una experiencia que ningún museo puede reproducir.

 

Qué son los hutongs y por qué son tan especiales

 

Calle hutong en Pekín

La palabra «hutong» proviene del mongol y significa «pozo de agua». En la época de la dinastía Yuan (siglo XIII), cuando los mongoles fundaron Dadu —la ciudad que sería la semilla de la actual Pekín— los pozos de agua eran los puntos centrales alrededor de los cuales se organizaban los barrios, y los callejones que conectaban estos pozos con las casas recibieron el nombre de hutong. Con el tiempo, el término pasó a designar cualquier callejón residencial de la ciudad.

Los hutongs se organizan en torno a los siheyuan: casas de planta cuadrada con un patio central alrededor del cual se distribuyen las habitaciones. Esta tipología arquitectónica refleja la organización familiar china tradicional, donde varias generaciones vivían juntas alrededor de un espacio común. Muchos siheyuan de los hutongs históricos de Pekín siguen habitados hoy, aunque algunos han sido reconvertidos en hoteles boutique, restaurantes o estudios de artistas.

En los años 50 había más de 3.000 hutongs en Pekín; las demoliciones masivas de los años 90 y 2000 para construir autopistas y grandes avenidas redujeron ese número drásticamente. Hoy quedan unos 400 hutongs reconocidos, de los cuales varios centenares están protegidos como patrimonio histórico. Visitarlos ahora es también una forma de ver algo que está en constante peligro de desaparecer.

 

Los hutongs que no puedes perderte en Pekín

 

Callejón hutong en Pekín

Cada hutong tiene su propia personalidad. Algunos son turísticos y comerciales; otros son completamente residenciales y apenas reciben visitas. Estos son los más interesantes para los visitantes.

 

Nanluoguxiang: el hutong más famoso

 

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Nanluoguxiang en Pekín

Nanluoguxiang es el hutong más conocido y visitado de Pekín, y con razón. Esta calle de 800 metros de longitud y sus 16 callejones transversales forman uno de los conjuntos de hutongs mejor conservados de la ciudad, con casas siheyuan del período Qing y Ming en buen estado de conservación. La calle central está hoy llena de cafeterías con encanto, tiendas de artesanía, bares de cerveza artesanal y restaurantes de cocina de fusión, pero los callejones que salen a ambos lados siguen siendo auténticamente residenciales. Busca la calle Ju’er Hutong, a la derecha de Nanluoguxiang, para ver los siheyuan renovados más hermosos del barrio.

La mejor hora para visitarlo es a primera hora de la mañana (antes de las 9:00), cuando los vecinos hacen sus compras y los comercios turísticos aún no han abierto. Por la tarde, especialmente los fines de semana, puede estar muy concurrido. Está junto al lago Houhai, así que es fácil combinar la visita con una vuelta al lago.

 

Shichahai y el lago Houhai: hutongs junto al agua

 

Lagos históricos cerca de los hutongs de Pekín

El área de Shichahai (los Tres Lagos del Mar del Norte) es uno de los barrios históricos más bellos de Pekín y uno de los mejor conservados. Los hutongs que rodean los lagos Qianhai, Houhai y Xihai forman un laberinto residencial donde aún viven pekineseses de toda la vida, con tiendas de barrio, restaurantes sencillos y una atmósfera que parece haberse detenido en el tiempo.

El lago Houhai, el más animado de los tres, tiene bares y restaurantes en la orilla que se llenan en verano. En invierno, cuando el lago se congela, los locales sacan sus patines y la escena es de otro mundo. En la orilla del lago Qianhai está la Mansión del Príncipe Gong (Gong Wang Fu), el palacio privado mejor conservado de Pekín y uno de los más grandes que existieron fuera de la Ciudad Prohibida: vale la pena la visita.

 

Dashilar: los hutongs más antiguos del sur

 

Hutongs históricos de Pekín

 

Al sur de la Plaza de Tiananmen, el barrio de Dashilar (Dashila’r) es el hutong comercial más antiguo de Pekín, con más de 600 años de historia. Sus calles históricas albergan algunas de las tiendas más antiguas de la ciudad: la farmacia Tongren Tang (fundada en 1669), la tienda de telas Ruifuxiang (fundada en 1893) y el restaurante Quanjude (el más famoso de pato a la Pekín, fundado en 1864) llevan aquí más tiempo que la mayoría de los países europeos modernos.

Los callejones que salen de Dashilar hacia el oeste —Yanmei Hutong, Langfang Toutiao, Meishi Jie— son mucho más tranquilos y residenciales que la calle principal, y conservan una arquitectura y un ambiente que es prácticamente el mismo desde el siglo XIX. Es el mejor sitio de Pekín para entender cómo era la vida urbana china tradicional sin el filtro del turismo masivo.

 

Wudaoying: el hutong más bohemio

 

Ambiente bohemio en los hutongs de Pekín

 

Wudaoying Hutong, junto al Templo de los Lamas (Yonghe Gong), es el favorito de los expatriados y los jóvenes creativos de Pekín. Su mezcla de cafeterías de especialidad, tiendas de vinilo, galerías de arte independiente y restaurantes de cocina internacional lo diferencia del resto de hutongs sin perder su carácter de barrio residencial vivo. No tiene los monumentos de Nanluoguxiang ni la historia de Dashilar, pero tiene un ambiente que los supera en términos de autenticidad contemporánea. Es el sitio donde viene a tomar café el Pekín joven y cosmopolita que no aparece en las guías de viaje convencionales.

 

Cómo recorrer los hutongs

 

Cómo moverse por los hutongs de Pekín

 

La mejor forma de explorar los hutongs es, simplemente, a pie y sin prisa. Coge el metro hasta la estación de Nanluoguxiang o Drum Tower (líneas 6 y 8) y empieza a caminar sin un plan demasiado estricto: el mejor descubrimiento en los hutongs siempre llega cuando doblas una esquina sin saber exactamente adónde lleva.

Otra opción muy popular es el rickshaw (bicitaxi): hay tour operadores que ofrecen visitas guiadas en rickshaw por los hutongs, con parada en un siheyuan para ver el interior de una de estas casas de patio. El precio oficial es de unos 180-200 CNY por persona para un tour de 2 horas. Negocia antes de subir y desconfía de precios demasiado bajos que luego escalan con extras no pactados.

Si prefieres ir por tu cuenta, la aplicación Amap (el Google Maps chino) tiene los hutongs muy bien marcados e incluso indica el nombre de cada callejón. Es perfectamente posible hacer una ruta autoguiada de 2-3 horas por Nanluoguxiang y Shichahai sin perderse (o con la clase de extravío controlado que resulta siempre agradable).

 

Consejos prácticos

Los hutongs son barrios vivos donde la gente vive su vida cotidiana. Sé respetuoso cuando camines por callejones residenciales: no entres en los patios privados sin invitación, no fotografíes a las personas sin su consentimiento (aunque la mayoría de los mayores pekineseses son muy receptivos y se enorgullecen de su barrio) y no hagas ruido innecesario en las horas de siesta (después de comer, de 13 a 15h, es sagrada en China).

Lleva moneda pequeña en efectivo: muchos puestos de comida callejera y tiendas tradicionales de los hutongs solo aceptan pagos en efectivo o con WeChat Pay/Alipay, pero no tarjeta internacional. Una bolsa de jianbing recién hecho (la tortita con huevo y salsa) vale entre 8 y 12 CNY y es el mejor desayuno de toda China.

Por último: el mejor momento del día para los hutongs es sin duda la mañana temprano (antes de las 9:00h). El ambiente de los vecinos haciendo la compra, el ruido de las jaulas de pájaros colgadas en las entradas, el olor del aceite caliente de los puestos de desayuno… eso es lo que se lleva uno en los hutongs y que ninguna foto puede capturar del todo.

 

 

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