Cuando viajas a Cantabria con niños, lo ideal es combinar naturaleza, animales y algo de aventura para que la escapada guste a toda la familia. Hemos reunido los mejores planes que hacer en Cantabria con niños —de parques de animales a cuevas, castillos y pueblos con encanto—, todos pensados para disfrutar en familia y que se salen de la típica visita a la playa. ¡Vamos allá!
Parques de animales y naturaleza
Cantabria es un paraíso para los peques que aman los animales y la vida al aire libre. Estos son los planes que más enganchan.
Cabárceno, visita obligada

Si hay un plan para hacer con niños que no puede faltar en un viaje a Cantabria es este. En este artículo ya os contamos con más detalle cómo es el parque de Cabárceno, un lugar idóneo para pasar el día con los más peques. Se trata de una antigua mina de hierro a cielo abierto reconvertida en un enorme parque natural de 750 hectáreas, a solo 17 km de Santander, donde más de 120 especies de los cinco continentes —elefantes, gorilas, osos, jirafas, tigres…— viven en régimen de semilibertad, en recintos amplísimos. Al ser tan grande, se recorre en coche parando en los distintos recintos. Hay demostraciones de vuelo de aves rapaces y actuaciones con leones marinos que, además de divertir, conciencian sobre el cuidado de los animales.
Una de las actividades que no os podéis perder es recorrer el parque en su telecabina: 6 kilómetros de recorrido con unas vistas impresionantes del parque desde el aire.
Zoo de Santillana del Mar

Este zoo, junto al casco histórico de Santillana del Mar, está considerado uno de los mejores de España y reúne más de 2.000 animales de los cinco continentes. Sus grandes protagonistas son los primates —chimpancés, mandriles y los orangutanes de Sumatra, únicos en España— y los grandes felinos, como leones asiáticos, panteras de las nieves o el tigre de Sumatra.
Pero lo que más engancha a los niños es el mariposario: un invernadero tropical donde cientos de mariposas revolotean a tu alrededor y hasta se puede ver nacer a una en directo. Además, tiene una pequeña granja para dar de comer a las cabritas. Se recorre en unas tres horas y dispone de aparcamiento gratuito, zona de picnic y restaurante.
El bosque de secuoyas de Cabezón de la Sal

Otro clásico para hacer en Cantabria con niños, y además gratuito. En el Monte Corona, junto a Cabezón de la Sal, crece un bosque de unas 850 secuoyas rojas (las mismas gigantes que las de California) que superan los 35 metros de altura. Se plantaron a mediados del siglo XX para aprovechar su madera y hoy son Monumento Natural desde 2003.
El paseo entre los troncos es corto y muy fácil (entre 30 minutos y 1 hora), perfecto para los peques, y con la luz filtrándose entre los árboles el ambiente parece sacado de un cuento. Se puede visitar en cualquier época del año, tiene aparcamiento cerca y está bien señalizado desde la salida 249 de la autovía A-8.
Piscifactoría de Saro
En plena zona de los Valles Pasiegos, rodeada de verdes colinas, la piscifactoría de Saro (Piscisaro) es de esos planes que sorprenden: muchas familias cántabras la consideran una pequeña alternativa a Cabárceno. Los niños pueden pescar truchas, darles de comer y ver cómo se crían de forma artesanal con agua de un manantial cercano.
Además, cuenta con un pequeño zoo de aves exóticas y autóctonas —guacamayos, loros, pavos reales, faisanes— y hasta cabras enanas con las que interactuar. Organizan visitas guiadas, talleres y cumpleaños, así que saben de sobra cómo entretener a los peques. Abre todo el año, pero conviene reservar cita antes de ir.
Cuevas, minas y prehistoria
El subsuelo cántabro esconde algunas de las cuevas más espectaculares de España. Dos visitas bajo tierra que fascinan a los niños.
La Cueva de El Soplao

¿A que nunca se te habría ocurrido entrar en una cueva a bordo de un tren minero? Pues eso es justo lo que hace especial a El Soplao: una recreación de vagoneta os adentra por la antigua galería de La Isidra hasta el corazón de la cueva. Los niños alucinan solo con la entrada.
Ya dentro, El Soplao está considerada una de las cuevas más espectaculares del mundo —la llaman la «Capilla Sixtina de la geología»— por la cantidad de formaciones raras que atesora: estalactitas excéntricas que parecen desafiar la gravedad y finas «banderas» traslúcidas colgando del techo. La visita normal dura alrededor de 1 hora; también hay una modalidad de aventura de unas dos horas y media para los más mayores.
Las Cuevas de Altamira

Las cuevas de Altamira originales se cerraron al público para protegerlas, pero en el mismo recinto, en Santillana del Mar, se creó la Neocueva: una reproducción fiel de la cueva y sus pinturas que permite disfrutarlas sin dañarlas.
Están consideradas la «Capilla Sixtina del arte rupestre» —Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO— y sus famosos bisontes, caballos y ciervos se pintaron hace entre 35.000 y 13.000 años. La visita, con museo y materiales didácticos, está muy bien adaptada a los niños, y la modalidad guiada dura unos 30 minutos.
Castillos, ciencia y museos
La historia, la ciencia y la cultura también pueden ser un planazo en familia. Estas tres visitas lo demuestran.
El Castillo de Argüeso

Si a vuestros hijos les gustan las historias de castillos, soldados y princesas, este es su plan. El Castillo de Argüeso es una fortaleza medieval del siglo XIII levantada sobre un cerro en la comarca de Campoo de Suso, en el sur de Cantabria, con unas vistas estupendas del entorno.
Está muy bien conservado (se restauró y reabrió al público en 1999) y podéis recorrer sus estancias y subir a las torres. Además, a lo largo del año organizan recreaciones históricas y talleres de oficios medievales para todas las edades, ideales para que los niños vivan la Edad Media de primera mano.
El Observatorio Astronómico de Cantabria

¿A qué niño no le gusta mirar las estrellas con un telescopio? En el Observatorio de Cantabria combinan explicaciones, pases nocturnos y actividades especiales para los peques. Solo se visita con reserva y en invierno suele estar cerrado, así que consulta fechas y horarios antes de ir.
El Museo Marítimo del Cantábrico

En Santander, es el plan perfecto para un día de lluvia y mucho más entretenido de lo que parece. El museo se organiza en cuatro grandes secciones que recorren la vida en el mar, la pesca, la historia marítima y la tecnología, con piezas que dejan a los niños boquiabiertos: dos enormes esqueletos de una ballena y un cachalote y un calamar gigante de 10 metros.
Pero el gran final es su acuario: varios tanques con caballitos de mar, medusas y doradas, y un tanque central con tiburones y mantarrayas. Si podéis, cuadrad la visita hacia las 12:30, cuando un buzo entra a dar de comer a los peces: a los peques les encanta.
Aventura y diversión
Para quemar energía y reírse un buen rato, estos dos planes son perfectos.
El laberinto de Villapresente

Con casi 6.000 m² de setos de ciprés en Villapresente (a pocos minutos de Santillana del Mar), está considerado el laberinto vegetal más grande de España y tiene diversión asegurada: no es el típico laberinto de parque infantil y encontrar la salida cuesta lo suyo (tranquilos, hay guías atentos por si os pierdéis). La entrada cuesta 5 € para mayores de 13 años, 4 € de 7 a 12 años y es gratis para menores de 6. Abre por temporada (aproximadamente de primavera a otoño), así que confirma fechas y horarios en su web oficial.
Forestal Park

En cualquier viaje con niños hace falta un momento para descargar adrenalina, y este parque de aventura junto al Faro de Cabo Mayor, en Santander, es perfecto. Tiene más de 70 juegos entre los árboles —puentes tibetanos, redes, lianas— y tirolinas de hasta 250 metros, con circuitos de distintos niveles, de principiante a experto.
Pueden participar desde los 6 años (con una altura mínima de 1,10 m para el circuito familiar), así que es un plan pensado para peques algo mayores. Acabarán tan cansados que dormirán del tirón.
Pueblos y naturaleza pasiega
Si buscáis tranquilidad y paisajes verdes, la Cantabria rural y de montaña es ideal para desconectar con los niños.
Vega de Pas y los Valles Pasiegos

Los Valles Pasiegos son una de las zonas más verdes y auténticas de Cantabria, perfectas para desconectar en familia. En Vega de Pas y alrededores podéis pasear entre prados y cabañas pasiegas, hacer un picnic junto al río, conocer de cerca la vida rural y probar los dulces típicos como el sobao y la quesada. Es un plan tranquilo, ideal para combinar con las visitas más movidas y para que los niños correteen al aire libre.
En el propio pueblo podéis visitar el Museo de las Tres Villas Pasiegas, un pequeño museo etnográfico en una ermita del siglo XVIII que explica muy bien la vida pasiega y la «muda» (la trashumancia en la que la familia entera se trasladaba con el ganado de una cabaña a otra). Y para las mejores vistas, subid al cercano Mirador de la Braguía.
Fuente Dé y los Picos de Europa

Si os gusta la montaña, una excursión a Fuente Dé es de las que se recuerdan. Desde aquí sale un teleférico que en apenas 4 minutos salva 753 metros de desnivel y te deja a 1.823 metros de altura, en el mirador del Cable, con unas vistas espectaculares de los Picos de Europa. A los niños les encanta la subida, y arriba hay rutas sencillas para caminar un rato y, con suerte, ver rebecos entre las rocas. En verano suele haber colas, así que conviene comprar la entrada online y llegar pronto. Te contamos más en nuestra ruta por los Picos de Europa con niños.
Dónde dormir con niños en Cantabria
Cuando estuvimos en Cantabria buscamos una casa rural en un pueblecito tranquilo y dimos con ella: con unas vistas que animan la mañana nada más abrir la ventana.

Además de las vistas, la casa tiene un pequeño jardín común (son 4 alojamientos independientes) con terraza privada, barbacoa y columpios. Está en el pueblo de Cotillo, algo alejado de la zona más turística pero lo bastante cerca para verlo todo sin grandes trayectos. En el pueblo hay dos parques y un montón de animales para que se entretengan los niños. Puedes ver más fotos e información aquí: Los Brezos.
Hasta aquí nuestra lista de planes para hacer en Cantabria con niños. Si echas en falta alguno, déjanoslo en los comentarios y lo añadiremos.