Viajar a Lisboa es entrar en otro ritmo, en otro aire, encontrar el equilibrio y el caos entre una ciudad cosmopolita pero llena de tradiciones. Tengo que confesar que cada vez que viajo a Lisboa me gusta más y encuentro nuevos rincones que admirar y en los que me gustaría que se parase el tiempo.
Tendría un sinfín de lugares sobre los que escribir de Lisboa, pero quiero hacer un recorrido por los más significativos que hay que ver en Lisboa y hacer alguna parada en sus alrededores.